Anti-envejecimiento antes de los 40.

Korean Nature

“TRATAMIENTO PREVENCIÓN PRIMERAS ARRUGAS BY KOREAN NATURE”

Tengo 38 años y una genética dermatológica bastante buena. Nunca me he preocupado de hidratarme salvo en momentos extremos, tampoco de hacerme limpiezas faciales con una continuidad adecuada como quizá ya me aconsejaban mis amigas hace años.

Después de los 30, nuestro cuerpo adquiere un cambio, una madurez física y mentalmente que nos hace pensar si algunas de las cosas que hoy nos pasan serán el resultado de la dejadez de la edad juvenil.

Con 39 años y unos cuantos embarazos, te cambia la piel, la expresión de la cara, la vitalidad de tu pelo y cuando hay niños y trabajo por medio, la última siempre eres tú, así que, acabas arrancando a cada día alguna hora para dedicártela a ti cuando todo está en silencio, aunque te lo quites de las horas de sueño.

En mi caso, con casi 40 años es cuando he comenzado a notar esa piel más “suelta”, unas pequeñas patas de gallo, una necesidad de hidratarme más a menudo y de tomarme más en serio las llamadas de auxilio de mi cuerpo. Y es que, aunque no lo creamos, los años no pasan en vano para nadie, ni si quiera para los que presumimos de buena genética.

Desde que empecé a leer artículos sobre belleza, productos “milagrosos”, probar muestras de las que te dan en grandes almacenes para probar sus marcas… me di cuenta que para uno mismo, para nuestro cuerpo, no todo vale.

Existe cosmética barata, de alcance para todos, casi diría que infantil o juvenil, la típica que te pones cuando empiezas a maquillarte en la adolescencia las primeras veces porque la paga semanal no te permite llegar a más, eso si no le quitas los “potingues a tu madre” como hacía yo 😉.

Y me pregunto, ¿qué prestaciones a largo plazo nos está dando esa cosmética? Cuando eres una cría con una tez perfecta, no piensas en todas las cosas que ahora sí pensamos a estas edades, pero las circunstancias de una etapa y la otra, también son diferentes.

Entonces llegamos a los 20, con un poquito más de madurez, quizá con algo más de dinero en el bolsillo y presumimos delante de nuestras amigas por conseguir tener unas nuevas sombras y un perfume de Chanel, sin embargo, vamos a tiendas que no nos ofrecen ninguna garantía a comprar un maquillaje o una hidratante que no es buena. No se nos ocurre leer sus composiciones, y ni mucho menos pensamos en que todo lo que nos pongamos, ante todo, sea natural, como lo somos nosotras.

A los 30, muchas ya empezamos a notar ese cambio y vamos empezando con las limpiezas de precio medio o packs super baratos que al final, te acaban dañando la cara o parte de ella. Sí, así es. Fue mi caso, no voy a decir el nombre, pero hace unos poquitos años estuvo muy de moda y hoy aún se vende bastante pues su estrategia es la venta piramidal. Un exfoliante potente con una hidratante “espectacular”. Fue cara, pero pensé, mi piel ya se merece algo mejor. No era natural, llevaba mil productos que ni ahora podría saber qué son y para lo que sirven, pero quien me lo vendió, se llevó un porcentaje y nunca más pude saber de dicha persona, desapareció.

Debido a mi trabajo, me maquillo diariamente, y aunque sea un maquillaje discreto, no deja de tapar mis poros y al llegar a casa siempre tarde, al final acababa desmaquillándome la mayoría de las veces con las famosas toallitas. Pues bien, teniendo la gran genética anti arrugas que por parte de mi familia paterna he heredado, yo solita, por no mirar más a fondo, por no buscar una atención más personalizada, por no tomarme todo esto algo más en serio, conseguí de regalo unas manchitas oscuras en mi pómulo, por culpa del exfoliante y la crema de la famosa marca, y una piel sensible y atópica en toda la zona de mi barbilla y labio superior, que en épocas como la de ahora, necesita mucho más cuidado.

Después de todo este despropósito, he probado cremas de farmacia, pero no han logrado el resultado esperado porque las que me quitaban una cosa, me ponían otra… y no por ello las desaconsejo, sino que cada uno somos un mundo y nuestra piel, más.

Un poco desesperada, empecé a usar algunos productos de KOREAN NATURE, sólo el escuchar, es algo natural, sus ingredientes son naturales totalmente, tener la confianza de que si algo no va bien me van a atender y me van a buscar una solución, saber que están a mi lado siempre, me hice seguidora por antonomasia. Os podría hablar de todo lo que hemos probado ya en casa, niños y papá incrédulo incluido.

Gama de ROA completa, que tiene unos precios increíblemente baratos. Con esto del movimiento vegano, me pasé a CHOBS con resultados asombrosos y con la tranquilidad de saber que no maltratamos a ningún animal para mantener nuestra piel mejor. Mi curiosidad me llevó a MAYU CARE y LA RARITÀ, y en ellas encontré remedios para mi marido y sus manos de piel atópica, para mis hijos cualquier grande o pequeño problema que puede surgir como una herida (que cicatriza antes), una picadura de mosquito (que deja de picar), hematomas (que desaparecen mucho antes de lo normal), piel que se agrieta por el frío (en una sola noche aparece normal, como si allí no hubiera pasado nada)… Y LA RARITÀ, con ese nombre tan “rarito” y que al principio a todos nos hace gracia, ha sido capaz de permanecer en una piel muy sensible que no admitía más que una sola crema de farmacia y difícil de conseguir; ha sido capaz de quitar una serie de arrugas en un rostro prácticamente cuarteado; ha sido capaz de quitar la rojez de la cara de una persona que ha luchado contra ese efecto gastándose muchísimo dinero en farmacias y que no le había valido de nada. Y esta misma crema, LA RARITÀ, ha conseguido combatir la piel extremamente reseca de rostros que ya tampoco sabían qué hacer para conseguir un equilibrio.

Esto que hoy escribo para KOREAN NATURE, no es propaganda, es demostración. Es creer en su trabajo y en sus marcas. Confiar en la naturalidad de recetas ancestrales que vienen desde Corea del Sur, que no de China ni de Japón como estamos acostumbrados a ver.

Hoy por hoy, todos tenemos acceso a la información mediante un tecleo en Google, podemos aprender y saber de casi todo.

Sólo puedo decir que somos una familia muy satisfecha desde que KOREAN NATURE y sus cosméticos naturales entraron por nuestra puerta un día por casualidad, por recomendación de una amiga. A veces, nada mejor que probar. Otras, hablar de resultados. Pero, sobre todo, contar con su cariño y su atención cada vez que necesitas algo, la manera en que hacen las cosas, rapidez y con amor.

Finalmente, conseguí un tratamiento para prevenir el envejecimiento un poco más, pues no me apetecía abrirle mi puerta de par en par, así que, desde hace unos meses, además de desmaquillarme como toca cada día y exfoliarme “como toca”, utilizo sus productos para tratar esas pequeñas patas de gallo y pequeñas arrugas de expresión alrededor de la boca, frente, pómulos que empiezan a caer… y he notado un gran cambio. He conseguido darle un portazo a la vejez al menos una década más.

Por supuesto, siempre, siempre, hay que saber el tipo de piel que tiene cada persona. En mi caso, salvo esas dos incidencias que he nombrado arriba, tengo una piel mixta, dentro de lo normal o más habitual.

# Aprovecho para contaros mi secreto de tocador:

Vamos a probar !! —-> Tratamiento Anti-envejecimiento antes de los 40

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