TRATAMIENTO KOREAN NATURE CONTRA LA ROSÁCEA

Desde que comenzamos esta aventura en www.koreannature.es nos han llegado infinidad de problemas dermatológicos con los que hemos podido lidiar gracias a la calidad de nuestros productos, gracias a nuestra cosmética totalmente natural, como antiguamente se hacía a partir de las plantas adecuadas.

En Corea del Sur, siguen resolviendo todos los problemas de la piel, siguen cuidando meticulosamente la piel de hombres y mujeres a través de métodos ancestrales con plantas sacadas de sus bosques, de sus montañas… y a la vista está de cómo se mantienen con el paso de los años.

Una de las problemáticas por las que más se pregunta últimamente es por la rosácea.

Cuando alguien te plantea su desesperación por el dolor, el picor, el color rojizo de la piel, la apariencia de piel acneíca, haber probado mil productos, haber pasado por varios profesionales de la salud, que la única solución temporal sean los corticoides con lo que eso conlleva… procuras estudiar detenidamente el caso para buscar una solución.

En muchos casos, hablando con nuestros clientes, observamos la desinformación acerca de esta enfermedad cutánea y por ello, vamos a contar un poco acerca de ella.

¿QUÉ ES LA ROSÁCEA?

La rosácea es una enfermedad de la piel que se caracteriza principalmente por la presencia de un enrojecimiento de las mejillas que puede ser continuo o intermitente. Suele acompañarse de pequeñas pústulas, haciendo que a veces se confunda con acné. Es más frecuente en mujeres de piel clara y, aunque sus causas son desconocidas, se ha relacionado con ciertos factores predisponentes.

Es bastante frecuente en la población, aproximadamente el 10% de las personas de entre 20 y 50 años pueden padecer rosácea más o menos acentuada. No es una enfermedad que ponga en peligro la vida del paciente, pero produce una alteración estética de la cara que en algunos casos afecta a las relaciones sociales de las personas que la sufren. Puede ser asintomática, causar molestias leves que incomodan al paciente o incluso provocar dolor franco.

DIAGNÓSTICO DE LA ROSÁCEA

El diagnóstico correcto de la rosácea es muy importante, ya que solo de este modo se consigue aportar un tratamiento adecuado que limite la enfermedad en el tiempo, y solo así se evita confundir la rosácea con otras patologías cuyo tratamiento no sea eficaz, o incluso sea perjudicial para el paciente.

Aunque la rosácea tiene un buen pronóstico sobre el estado de salud general de las personas que la sufren, puede limitar la calidad de vida del paciente considerablemente, y si no se trata es posible que la inflamación sostenida de la piel durante un largo tiempo produzca alteraciones y deformidades permanentes. Con todo ello, la rosácea es una enfermedad crónica de la piel que no tiene una cura definitiva, los casos limitados en el tiempo terminan sin saber por qué lo hacen.

Cualquier persona puede padecer rosácea independientemente de sus características, pero se pueden identificar ciertos grupos de individuos que tienen una susceptibilidad especial para padecer la enfermedad. Las personas que sufren con más frecuencia rosácea son adultos jóvenes, habitualmente entre los 30 y los 50 años de edad. Suelen tener la piel clara, a veces también el pelo rubio y los ojos claros, por eso no es de extrañar que las poblaciones escandinavas o de origen celta presenten más predisposición a sufrir este problema.

El patrón genético de la enfermedad no ha sido descubierto todavía, sin embargo, se conoce que tener familiares que hayan padecido rosácea aumenta las posibilidades de desarrollarla. Lo mismo sucede si existen antecedentes familiares de acné, lo que sugiere cierta relación entre el acné y la rosácea.

Las mujeres sufren rosácea hasta tres veces más que los hombres, pero los casos más graves aparecen en los hombres con más frecuencia.

La causa original de la rosácea no es conocida y aún es objeto de estudio en la dermatología. Algunas posibles causas de la rosácea que se están investigando son:

  • Herencia familiar: que los antecedentes familiares aumenten las probabilidades de sufrir rosácea hace sospechar que la enfermedad debe tener una base genética aún no descubierta.
  • Infección cutánea: la rosácea se ha relacionado con el Demodex folliculorum, un ácaro que coloniza la piel de la cara habitualmente, pero que en las personas con la enfermedad aparece en mayor número. También se ha relacionado con algunas bacterias como el Helicobacter pylori, aunque su papel no es tan claro como en el caso del ácaro.
  • Alteración del sistema inmunológico: las defensas celulares de nuestro cuerpo están exaltadas en los pacientes que sufren rosácea, de manera que la inflamación cutánea de la cara persiste en el tiempo y es más intensa de lo habitual.
  • Exposición a la luz del sol: la radiación ultravioleta desencadena brotes de rosácea y la empeora hasta en el 30% de los casos. El mecanismo por el que esto sucede es desconocido.
  • Aumento del flujo sanguíneo: los vasos sanguíneos de nuestro cuerpo regulan la cantidad de sangre que pasa a la piel dilatándose o contrayéndose. En el caso de la rosácea la vasodilatación vascular se descontrola, por eso se desencadena en ambientes calurosos, tras realizar ejercicio físico, al beber alcohol y al comer comidas picantes o calientes.

La rosácea se caracteriza principalmente por un enrojecimiento facial. Pero, además de eso, es habitual encontrar otras alteraciones de la piel que se acompañarán de más o menos síntomas. Se puede dividir a la rosácea en cinco grupos o tipos según sus características o síntomas principales:

  1. Rosácea eritematosa-telangiectásica

Aparece como enrojecimiento del centro de la cara, nariz y mejillas, que puede aparecer de manera brusca. La piel suele estar muy inflamada y especialmente sensible al tacto, de hecho, puede doler y es frecuente que la persona que lo sufra sienta una sensación de ardor de la zona. En los brotes, y entre ellos, se pueden ver pequeños vasos sanguíneos dilatados en forma de arañas vasculares o telangiectasias. Cuando la piel está estable entre brote y brote presenta sequedad y persiste el enrojecimiento.

2. Rosácea pápulo-pustulosa

El enrojecimiento de la zona central de la cara también aparece en este tipo de rosácea, pero en este caso es menos intenso y aparecen alteraciones que recuerdan al acné. Las pequeñas pústulas o granos aparecen en brotes, sobre todo en las mejillas. La piel también está muy sensible, pero el dolor y la sensación de ardor son menos intensos. Entre los brotes, la piel tiene un aspecto graso, se pueden ver telangiectasias en su superficie y también algunas pápulas, como granitos no inflamados y sin pus. No es frecuente la presencia de comedones (puntos negros), al contrario que en el acné.

3.Rosácea fimatosa

El ‘fima’ hace referencia al engrosamiento de la piel por degeneración de la dermis y epidermis al soportar una inflamación persistente en el tiempo. Sucede en personas que sufren alguno de los tipos de rosácea que hemos descrito previamente, y casi todos los casos se dan en varones. La piel tiene un aspecto tosco, se aprecian los poros muy dilatados, se pueden ver arañas vasculares rotas y suele tener un brillo superficial graso. Al tacto, la piel está rugosa y se palpan bultos internos, por la fibrosis irregular. La región donde aparece con más frecuencia es en la nariz, en ese caso se denominaría rinofima, pero también puede presentarse en las orejas (otofima), frente (metofima), barbilla (gnatofima) o párpados (blefarofima).

4. Rosácea ocular

La afectación de los ojos en la rosácea es algo muy característico y bastante habitual, hasta uno de cada cinco casos pueden desarrollarlo. Suele aparecer especialmente en los casos de rosácea en pacientes jóvenes. Los ojos están lacrimosos, irritados y enrojecidos. El borde los párpados suele verse afectado con más frecuencia, apareciendo telangiectasias en la superficie. Las personas suelen quejarse de tener sensación de arenilla en el ojo, y frotárselo con frecuencia. Además, no soportan la luz muy intensa y pueden tener la visión borrosa. La rosácea ocular se puede complicar con alteraciones de la parte anterior del ojo, como la queratitis, el hipo pion, la conjuntivitis y la uveítis anterior.

5. Rosácea fulminante

Suele aparecer en mujeres jóvenes de forma brusca y se caracteriza por la presencia de mucha inflamación con pústulas y nódulos internos. Brota de forma generalizada en la cara y provoca cicatrices permanentes. Los límites entre este tipo de rosácea y una forma agresiva de acné son muy difusos, pero en cualquier caso el diagnóstico precoz y el tratamiento rápido mejoran el pronóstico a largo plazo.

El tratamiento de la rosácea abarca varias líneas de actuación para conseguir un control óptimo de los síntomas y procurar la curación de la piel. Los puntos más importantes del tratamiento son:

  • Tratamiento tópico: existen cremas con medicamentos que pueden ayudar al control de la rosácea. Deben utilizarse en primer lugar, antes de probar otras posibilidades. Las cremas más utilizadas son aquella que llevan metronidazol o ácido zelaico. Otros compuestos que también se utilizan en forma de crema son los retinoides, derivados de la vitamina A.
  • Tratamiento oral: cuando la rosácea es moderada-grave, o no se consigue controlarla con el tratamiento tópico, se debe intentar regularla con tratamiento oral en forma de comprimidos. En primer lugar, se intenta con antibióticos orales, como la doxiciclina o el metronidazol. Su efectividad es muy alta, pero si fallan se debe intentar el tratamiento con retinoides orales, como la isotretinoína.
  • Erradicación del Demodex: si la rosácea presenta coinfección cutánea por el ácaro Demodex su eliminación mejorará la enfermedad y aumentará las probabilidades de éxito del resto de tratamientos. Para ello se suele utilizar una crema con antiparasitarios, como la permetrina, que basta con aplicarse durante un tiempo limitado.
  • Láser: para el tratamiento de las telangiectasias y el enrojecimiento persistente se puede utilizar láser, que destruye las estructuras alteradas de la piel. Es muy efectivo, aunque requiere varias sesiones.
  • Tratamiento ocular: para aliviar la irritación ocular que se presenta en aproximadamente un 20% de los casos suele ser suficiente el tratamiento de la propia rosácea. Sin embargo, si la afectación ocular continúa después o se limita sólo a los ojos el oftalmólogo puede considerar adecuado utilizar colirios con o sin corticoides.

PREVENCIÓN DE LA ROSÁCEA

La rosácea no es una enfermedad que se pueda prevenir, del mismo modo que tampoco se puede eliminar completamente. Aparece por primera vez y desaparece completamente por causas no del todo conocidas, y suele durar varios años. Durante ese tiempo hasta la mitad de los casos cursa en brotes con empeoramientos puntuales. Estos brotes sí se pueden prevenir con medidas generales y la higiene adecuada que ayudan a hacer más llevadera la enfermedad y evitar recaídas.

Algunas de estas medidas para prevenir los brotes de rosácea son:

  • Identificar los desencadenantes: a cada persona le afectan más o menos ciertos factores desencadenantes. Los más frecuentes son el calor, el ejercicio físico, beber alcohol, comer comida picante o caliente, y la exposición solar. Saber cuáles te afectan más puede ayudar a evitarlos y a prever un brote de rosácea.
  • Iniciar un tratamiento precoz: si la rosácea se abandona a su evolución natural es mucho más difícil controlarla después. Lo ideal es acudir al dermatólogo ante la presencia de síntomas y una vez diagnosticada conocer qué tratamientos deben utilizarse cuando aparecen los brotes.
  • Hidratación cutánea: se debe aplicar cremas hidratantes a la piel de forma cotidiana. Eso favorece la integridad de la barrera cutánea y evita que le afecten las agresiones externas.
  • Evitar productos irritantes: lociones de limpiado ácidas o demasiado secantes pueden desencadenar un brote de rosácea. También se deben evitar los productos exfoliantes faciales.
  • Utilizar crema fotoprotectora: la foto protección con factor 50 que cubra además los rayos UVA es esencial para que la enfermedad se mantenga controlada.
  • Buscar el maquillaje adecuado: el enrojecimiento facial puede persistir a pesar del control de la enfermedad, para disimularlo existen maquillajes específicos que camuflan las rojeces gracias a sus tonos verdosos.
  • Usar champús y geles suaves: de este modo la piel no se irrita con tanta frecuencia, y tampoco los ojos, que suelen ser muy sensibles a la caída de champú en la ducha.

*(Fuente: https://www.webconsultas.com/salud-al-dia/rosacea/)

TRATAMIENTO KOREAN NATURE CONTRA LA ROSÁCEA

Tras un poco de información acerca de la rosácea, podemos deducir de todo esto que:

  • Es una enfermedad cutánea que afecta más a mujeres que a hombres, aunque ellos sufran los casos más graves.
  • Sus síntomas no tienen curación, aunque se pueden atenuar para evitar los brotes o que éstos sean más suaves.
  • Hay que mantener una adecuada higiene facial y una alimentación que no propicie el aumento de sus síntomas.

En www.koreannature.es nos preocupamos por tu salud y también por tu apariencia haciendo que ambas mejoren con nuestros productos totalmente naturales. Vamos a proponerte nuestro tratamiento contra la rosácea para que ésta te de menos molestias.

Se compondrá de tres pasos diarios que te harán sentir la piel más fresca e hidratada y sin las molestias a las que estás habituad@.

  1. Para empezar, limpiaremos nuestro rostro con AGUA ESPUMOSA DE «CHOJEONG», 200 ML DE ROA: Certificada por la FDA, como la tercera mejor agua espumosa mineral del mundo, por su alta composición en minerales (266mgL). Agua natural que contiene iones minerales como calcio, potasio, sodio, magnesio y dióxido de carbono natural.         

Con un 88% de agua carbonatada, este fantástico gel de agua favorece la microcirculación en la piel mediante el efecto masaje que va a proporcionar las burbujas del agua Chojeong 88. Único gel de agua con colágeno fermentado ultra-puro. Un gel de agua fresco e hidratante con un efecto de brillo que proporciona a la piel luminosidad y limpieza. Forma una barrera natural de humedad para aportar hidratación, frescura y efecto calmante para la piel al instante.

MODO DE EMPLEO: Agita el producto justo antes de usarlo. A una distancia de unos 20 cm, cierra los ojos, rocíalo sobre la cara y realiza con las yemas de los dedos de manera suave, unos toques sobre las zonas donde ha quedado exceso para que absorba en su totalidad. O si lo deseas sin bruma, toma una cantidad adecuada sobre tu mano, extiéndela sobre la piel y deja que se absorba completamente.

2. Continuamos con el maravilloso SÉRUM ORGÁNICO DE CENTELLA ASIÁTICA, 30ML DE CHOBS: Mejora y protege la barrera cutánea. Recuperar la piel dañada. Regula la textura de la piel con suficiente hidratación para mantener la piel suave durante mucho tiempo. El ácido madecásico es el ingrediente principal con propiedades de curación de heridas, la capacidad de tensar y fortalecer la barrera cutánea, lo que ayuda a mejorar la elasticidad de la piel. 90,16% de Agua de Centella Asiática orgánica protege la piel.

MODO DE EMPLEO: Después de limpiar la cara, aplicar una cantidad apropiada y extenderlo en toda la cara.

3. Por último, aplicamos el O7 PROTECTOR SOLAR REPARADOR, 50G DE ROA: El primer foto-protector antienvejecimiento con colágeno ultra-fermentado, que proporciona una barrera protectora sobre tu piel, para evitar la pérdida de agua mejorando la hidratación de la piel. Previene del envejecimiento prematuro de la piel, al usarlo a diario. Ideal por su formulación orgánica, para personas con la piel muy sensible y reactiva. Además de un potente protector solar, con alto factor SPF 50+/PA+++., su formulación lo hace imprescindible contra el foto-envejecimiento celular, que producen los rayos ultravioletas del sol cuando inciden sobre nuestra piel. Rápida absorción sin dejar blanca la piel, ni sensación pegajosa alguna.

MODO DE EMPLEO: Usarlo después de la rutina diaria de tratamiento facial. Se aplicará, sobre la piel seca, una cantidad suficientemente generosa, para cubrir de forma homogénea la piel de rostro, cuello, brazos, etc. Aplicación entre 30 minutos y 2 horas antes de exponerse al sol. Volver a aplicar tras 80 minutos en el agua (aunque advierta que el producto es resistente al agua) y también tras 2 horas fuera del agua.

Teniendo en cuenta que hay que procurar tener bien hidratada la piel, según el tipo de piel de cada persona, debe elegir una buena crema hidratante que respete los requisitos del tratamiento para la ROSÁCEA. A continuación, os dejamos las mejores cremas hidratantes para según el tipo de piel que se tenga.:

Crema Antioxidante de Caballito de mar, 50 ml La Rarità especial para pieles muy secas, castigadas o envejecidas.

O7 Esencia Reparadora con Cápsulas de aceite, 30 ml de Roa para pieles muy secas y sensibles

O7 Crema Reparadora «Slime», 50 ml de Roa, para pieles mixtas

I’s Cream, 150 ml de Mayu Care para pieles irritadas, atópicas, con costras, etc.

Gel Hidratante Refrescante, 100 ml de Mayu Care (actualmente agotado). Indicada para pieles que necesitan restablecer el confort, refrescando la piel de manera inmediata.

*En cada uno de los productos dentro de nuestra web, se pueden leer más detalles de cada uno.

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